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Salsa Kings and Queens: Pete “El Conde” Rodriguez

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PEDRO JUAN RODRIGUEZ FERRER, or Pete “El Conde” Rodriguez, was a talented singer, songwriter, and performer. His charming appearance, stylish outfits, sophisticated dance moves, and confident demeanor earned him the nickname “El Conde” or the “Black Count.” As a sonero, he was highly skilled in his craft and was widely regarded as a consummate professional in the industry.
Rodriguez was born in Ponce, Puerto Rico, in 1933, the second of three children to Emiliano Rodríguez and Anatilde Ferrer Colón. He grew up in the barrio El Ligao but often said he hailed from La Cantera. Rodriguez played the bongos at five in his father’s quartet El Conjunto Gondolero.  Rodriguez’s father died of tuberculosis when he was twelve. Shortly after, his mother sent him to New York, where he lived with his aunt.  
In an interview with Mary Kent, Rodriguez spoke candidly about the day he arrived in New York. “The day I arrived, nobody picked me up at the airport. They gave me a note with an address written on it. The taxi driver took me to 100th Street between First and Second Avenue. At that time, First Avenue was mostly Italians. You couldn’t go to that side because you’d get beat up. The first year was tough.” 
Rodriguez graduated from Patrick Henry High School and the New York School of Printing. Despite working as a printer, he was denied membership in the printer’s union due to discriminatory practices.
In 1953, he was drafted and inducted into the U.S. Army.  From 1953 to 1956, Rodriguez served as a paratrooper in Fort Benning, Georgia, and Fort Bragg, North Carolina, in the Jim Crow South. “The nearest town to Fort Bragg was Fayetteville. My Puerto Rican friends were white, so everybody had to go their separate ways when we got to town. I used to cross the train tracks to where the Black restaurants were and eat with the poor blacks. It was a very trying time for me. I was proud to be a paratrooper but discouraged because of racism.” 
After discharge, Rodriguez returned to New York and performed with La Oriental Cubana, Los Jovenes Estrella de Cuba, and Hector Ceno’s La Novel.  Rodriguez cites Pedro Ortiz Davila, aka “Davilita,” Miguelito Cuni, Cheo Marquetti, Abelardo Barroso, Benny More, and the trumpeter Felix Chappotin y Sis Estrellas as primary influences.  While performing with Johnny Soler at the club Los Panchos, he met the Dominican flutist and bandleader Johnny Pacheco, seeking replacements for the singers Rudy Calzado and Elio Romero. Pacheco hired Rodriguez and Vitin Aviles as Calzado and Romero’s replacements. 
Between 1963 and 1973, Pacheco and Rodriguez recorded seven acclaimed albums for the Fania label, including “Canonazo” (1964), “Pacheco at the World’s Fair” (1964), “La Perfecta Combinacion” (1970), “Los Compadres” (1972), “Tres De Cafe y Dos De Azucar” (1973), and “Pacheco y El Conde con Celia Cruz” (1980) among others. 
As a member of the Fania All-Stars, Rodriguez and the all-star cast served as entertainers and cultural ambassadors who spread the Salsa gospel internationally and took the genre to its peak.  In 1974, Rodriguez left Fania and embarked on a solo career. His debut album, “El Conde Negro,” and recordings, such as “Este Negro Esta Sabroso” (1976) and “A Touch of Class,” are widely considered salsa classics. 
1980 Rodriguez and his family moved to Puerto Rico, but the journey was short-lived. Initially, he enjoyed success, but as the Dominican merengue and Salsa erotica crazes became popular, Salsa and gigs waned, and the family returned to New York. 
Between 1983 and 1989, Rodriguez released several albums with Pacheco, including the Grammy-nominated “Salsobita.” 
One of Rodriguez’s most memorable performances occurred on September 8, 1996, at the Teatro La Perla in Ponce. Titled “35 Years of Royalty,” which paid homage to Rodriguez and featured an all-star cast, including Johnny Pacheco, Papo Lucca, La Sonora Ponceña, Andy Montañez, Ismael Miranda, Bobby Valentin, Camilo Azuquita, Los Guayacanes de San Antón, Ruth Fernández and Rodriguez’s children, Pete Jr. and Cita Rodriguez. 
In the 90s, Rodriguez recorded two acclaimed albums: “Generaciones” (1993) and “Pete and Papo” (1995). Also, in 2000, Rodriguez and Tito Puente collaborated on a tribute to Beny More. The same year, Rodriguez and an all-star cast celebrated the release of Tito Puente and Eddie Palmieri’s “Masterpiece – La Obra Maestra” at the Tito Puente Amphitheater in Puerto Rico. 
On December 1, 2000, at 67, Pete “El Conde” Rodriguez died. The cause of death was cardiac arrest. Rodriguez is buried in Bayamón’s National Cemetery.  Today, a street in Ponce’s La Cantera neighborhood bears Rodriguez’s name. Also, his legacy survives through his daughter, Cita Rodriguez, a singer, and creator of the play “El Conde y La Condesa.” The jazz trumpeter Pete Rodriguez Jr.
Though he has not received recognition, Pete “El Conde” Rodriguez was a masterful “bolerista” (ballad singer). Also, songs such as “Este Negro Esta Sabroso” (This Black Man is Tasty), “La Abolicion” (Abolition), “El Conde Negro (the Black Count),” and “Yo Soy La Ley” (I am the Law) were profound expressions of Afro-Puerto Rican and Black pride. 
Emerging salseros and salseras would do well to study and absorb Rodriguez’s extensive body of work, unique style, and swing. Pete “El Conde” Rodriguez was a national treasure. 
This is Pete “El Conde” Rodriguez Preview
PEDRO JUAN RODRIGUEZ FERRER, o Pete “El Conde” Rodríguez, fue un cantante (sonero), compositor y showman consumado. Su buena apariencia, cabello peinado, vestimenta elegante, suaves movimientos de baile y porte majestuoso le valieron el apodo de “El Conde”, también conocido como el “Conde Negro”.
Rodríguez nació en Ponce, Puerto Rico, en 1933, el segundo de tres hijos de Emiliano Rodríguez y Anatilde Ferrer Colón. Creció en el barrio El Ligao pero dijo que era oriundo de La Cantera. A los cinco años, Rodríguez tocaba los bongos en El Conjunto Gondolero, el cuarteto de su padre. El padre de Rodríguez murió de tuberculosis cuando él tenía doce años. Poco después su madre lo envió a Nueva York, donde vivió con su tía.
En entrevista con Mary Kent, Rodríguez habló sobre el día que llegó a Nueva York. “El día que llegué nadie me recogió en el aeropuerto. Me dieron una notita con una dirección escrita. El taxista me llevó a la calle 100 entre la Primera y la Segunda Avenida. En ese momento, la Primera Avenida era mayoritariamente italiana. . No podías ir a ese lado porque te darían una paliza. El primer año fue duro”. Rodríguez se graduó de la escuela secundaria Patrick Henry. Además, la Escuela de Imprenta de Nueva York. Después de graduarse, trabajó como impresor. Aun así, el sindicato de impresores, conocido por sus prácticas discriminatorias, le negó la afiliación.
En 1953, fue reclutado e incorporado al ejército de los Estados Unidos. De 1953 a 1956, Rodríguez sirvió como paracaidista en Fort Benning, Georgia, y Fort Bragg, Carolina del Norte, en el sur de Jim Crow. “El pueblo más cercano a Fort Bragg era Fayetteville. Mis amigos puertorriqueños eran blancos, así que todos tenían que tomar caminos separados cuando llegábamos al pueblo. Yo solía cruzar las vías del tren hasta donde estaban los restaurantes negros y comer con los negros pobres. “Fue una época muy difícil para mí. Estaba orgulloso de ser paracaidista, pero estaba desanimado por el racismo”.
Después del alta, Rodríguez regresó a Nueva York y actuó con La Oriental Cubana, Los Jóvenes Estrella de Cuba y La Novela de Héctor Ceno. Rodríguez cita a Pedro Ortiz Dávila, alias “Davilita”, Miguelito Cuni, Cheo Marquetti, Abelardo Barroso, Benny Moré y el trompetista Félix Chappotin y Sis Estrellas como influencias principales. Mientras actuaba con Johnny Soler en el club Los Panchos, conoció al flautista y director de orquesta dominicano Johnny Pacheco, buscando reemplazos para los cantantes Rudy Calzado y Elio Romero. Pacheco contrató a Rodríguez y Vitín Avilés como reemplazos de Calzado y Romero.
Entre 1963 y 1973, Pacheco y Rodríguez grabaron siete aclamados álbumes para el sello Fania, entre ellos “Canonazo” (1964), “Pacheco en la Feria Mundial” (1964), “La Perfecta Combinación” (1970), “Los Compadres” ( 1972), “Tres De Café y Dos De Azúcar” (1973), y “Pacheco y El Conde con Celia Cruz” (1980), entre otros.
Como miembro de Fania All-Stars, Rodríguez y el elenco estelar sirvieron como animadores y embajadores culturales que difundieron el evangelio de la salsa a nivel internacional y llevaron el género a su apogeo. En 1974, Rodríguez dejó la Fania y se embarcó en una carrera en solitario. Su álbum debut, “El Conde Negro,” y grabaciones como “Este Negro Esta Sabroso” (1976) y “A Touch of Class,” son clásicos de la salsa aclamados.
1980 Rodríguez y su familia se mudaron a Puerto Rico, pero el viaje duró poco. Inicialmente, disfrutó del éxito, pero a medida que el merengue dominicano y la salsa erótica se hicieron populares, la salsa decayó y la familia regresó a Nueva York.
Entre 1983 y 1989, Rodríguez lanzó varios álbumes con Pacheco, incluido “Salsobita”, nominado al Grammy. Una de las actuaciones más memorables de Rodríguez ocurrió el 8 de septiembre de 1996 en el Teatro La Perla de Ponce. Titulado “35 Años de Realeza”, que rindió homenaje a Rodríguez y contó con un elenco estelar, entre ellos Johnny Pacheco, Papo Lucca, La Sonora Ponceña, Andy Montañez, Ismael Miranda, Bobby Valentin, Camilo Azuquita, Los Guayacanes de San Antón, Los hijos de Ruth Fernández y Rodríguez, Pete Jr. y Cita Rodríguez.
En los años 90, Rodríguez grabó dos aclamados álbumes: “Generaciones” (1993) y “Pete y Papo” (1995). Además, en el año 2000, Rodríguez y Tito Puente colaboraron en un homenaje a Beny Moré. El mismo año, Rodríguez y un elenco estelar celebraron el estreno de “Masterpiece – La Obra Maestra” de Tito Puente y Eddie Palmieri en el Anfiteatro Tito Puente en Puerto Rico.
El 1 de diciembre de 2000, a los 67 años, falleció Pete “El Conde” Rodríguez. La causa de la muerte fue un paro cardíaco. Rodríguez está enterrado en el Cementerio Nacional de Bayamón. Hoy, una calle del barrio La Cantera de Ponce lleva el nombre de Rodríguez. Además, su legado sobrevive a través de su hija, Cita Rodríguez, cantante y creadora de la obra “El Conde y La Condesa”. El trompetista de jazz Pete Rodríguez Jr.
Aunque no ha recibido reconocimiento, Pete “El Conde” Rodríguez fue un “bolerista” (cantante de baladas) magistral. Además, canciones como “Este Negro Esta Sabroso”, “La Abolicion”, “El Conde Negro” y “Yo Soy La Ley” ) fueron expresiones del orgullo afropuertorriqueño y negro.

Los salseros y salseras emergentes harían bien en estudiar y absorber el extenso trabajo, el estilo único y el swing de Rodríguez. Pete “El Conde” Rodríguez era un tesoro nacional.

SOURCES

Lechner, Ernesto Pete El Conde Rodriguez Profile (Fania) Kent, Mary – Salsa Talks, A Musical Heritage Uncovered (Digital Domain, 2005)
Ortiz, Lopez Miguel Rodriguez, Article: Fundacion Nacional Para La Cultural Popular.  Wikipedia – Rodriguez, Conde, Pete,  

Article Updated 2024

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